close

CSC

Centro Sagrado Corazón

C/Duques de Nájera, 19 - 26002 Logroño (La Rioja) España - 941 22 17 00 - Fax: 941 22 17 54  csc@jesuitasrioja.org

 

CSC
FALLECIMIENTO DEL P. JOSÉ LUIS MORENO MILAGRO, SJ PDF Imprimir E-mail

FALLECIMIENTO DEL P. JOSÉ LUIS MORENO MILAGRO, SJ

El 27 de abril de 2014, a los 90 años de edad y 68 de Compañía, falleció en Salamanca el Padre José Luis Moreno Milagro.

El Padre José Luis Moreno nació en Cegama, provincia de Guipúzcoa, el 10 de marzo de 1924. Después de los estudios de bachillerato en San Sebastián y Calahorra, obtuvo el título de maestro en la Escuela Normal de Logroño. El 12 de noviembre de 1945 ingresó en el noviciado de la provincia de Castilla, en Loyola. Hechos los votos del bienio pasó al colegio de Orduña para los estudios de juniorado, y tras éste, hizo tres cursos de filosofía en Oña, entre 1950 y 1953; enseñó ciencias en el colegio de Pamplona y en el seminario menor de Javier. Hizo sus estudios de teología (1955-1959), en Oña, siendo ordenado sacerdote el 30 de julio de 1958. En 1959-1960 hizo la Tercera Probación en Gandía.

Su primer destino fue el seminario menor de Javier donde fue profesor, prefecto de estudios y secretario. En 1963 pasó al colegio de Logroño, el que iba a ser su destino para todo el resto de su vida activa, hasta 2012. En él desempeñó sucesivamente los cargos de profesor, bibliotecario, encargado de la librería, operario, espiritual de la comunidad y admonitor. En 2012, debilitada ya su salud, pasó a la comunidad de Salamanca dedicando sus últimos meses, especialmente, a orar por la Iglesia y la Compañía.

Descanse en paz.

NECROLÓGICA


 

ORACIÓN POR EL P. MORENO

El Padre José Luis Moreno forma parte de la médula de este colegio. No se entiende qué es el Colegio Sagrado Corazón de Logroño sin personas como él. Seguramente, tampoco él habrá entendido su vida sin la tarea callada (en sus últimos años) o pastoral –educativa durante 50 años (¡toda una vida!) por estas aulas. Ahí es donde ha amasado el servicio y la amistad con las personas y, sobre todo, la amistad con su Amigo y Señor. Tantas horas de capilla, de diálogo e intimidad, se habrán convertido en abrazo cálido, gozoso y sentido en el día de hoy.

Por eso, vamos a comenzar nuestra vuelta al cole, este día lunes, con esta oración. Creo que expresa su vida. Ahora toda ella se habrá hecho encuentro y alegría en este compañero profesor y jesuita. Es una oración del P. Arrupe. Bien podría ser el día a día de este jesuita bueno, nuestro querido Padre José Luis Moreno.


¡Enamórate!

¡Enamórate!
Nada puede importar más que encontrar a Dios.
Es decir, enamorarse de Él
de una manera definitiva y absoluta.
Aquello de lo que te enamoras atrapa tu imaginación,
y acaba por ir dejando su huella en todo.
Será lo que decida qué es
lo que te saca de la cama en la mañana,
qué haces con tus atardeceres,
en qué empleas tus fines de semana,
lo que lees, lo que conoces,
lo que rompe tu corazón,
y lo que te sobrecoge de alegría y gratitud.
¡Enamórate! ¡Permanece en el amor!
Todo será de otra manera.

Pedro Arrupe, sj

 


 

In memóriam. Padre José Luis Moreno Milagro, jesuita

Educar con el ejemplo

Ignacio Granado Hijelmo

Presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos del Centro Sagrado Corazón  (PP. Jesuitas) de Logroño

 

El Padre Moreno ha muerto. Nunca pensé que tendría la obligación de transmitir esta dolorosa noticia a los más de diez mil alumnos del Centro Sagrado Corazón de Logroño al que entregó su vida y obra. Vino en 1963 y permaneció en el colegio hasta 2012, como profesor, bibliotecario y otros cargos de servicio espiritual y material.

Nunca se desprendió del hábito talar en público. Su pobreza ha sido ejemplar. Los bienes materiales que habrá dejado a su hermana, la abnegada Esther, cabrán en una caja de zapatos en la que no habrá más que un breviario, una biblia y la fotografía enmarcada que le entregamos sus alumnos de la promoción fundacional del Colegio el día en que fue destinado a Salamanca hace dos años.

El  Padre Moreno era humilde, sumamente agudo e inteligente. Enseñaba a rezar en silencio, con sentido y profundidad. Enseñaba a enseñar, con estilo, delicadeza y dedicación. Era ocurrente, alegre, incisivo, sugerente. Su sola presencia imponía  silencio, no por miedo sino por verdadera autoridad moral. No le he visto nunca perder los papeles ni elevar la voz. Seguramente tendría defectos pues me aseguran que, aunque no lo parecía era humano; mas, para identificarlos, era preciso levantarse con él mucho antes del amanecer para celebrar la Eucaristía por el mundo, por la Iglesia, por la Compañía y sobre todo sus alumnos del Colegio, a los que se entregó entero. Ha muerto un gran educador católico.

Sin haber escrito libros de pedagogía,  de moral o de teología, ha sido, con su ejemplo, el mejor guía. Los que hemos tenido la fortuna de ser educados por el Padre Moreno tenemos un criterio seguro de actuación preguntándonos ¿qué haría, que diría o qué callaría el Padre Moreno en este caso? Sus clases eran extraordinarias en doctrinas, siempre sugiriendo, motivando la pasión por saber más.

Recuerdo su oración antes de comenzar cada clase. Recogido, concentrado, imponía silencio sin decir palabra, y cuando todos estábamos atentos se persignaba y rezaba el avemaría despacio, como si fuera lo más importante en su enseñanza. La asignatura de Ciencias Naturales (Anatomía, Zoología, Biología…) la ilustraba con revistas científicas, fotos, rocas o minerales, con huesos, o animales disecados…Era espectacular verlo llegar cargado de cachivaches inauditos que nos atraían y nos encantan. Corregía los exámenes, que eran muy frecuentes,  para el día siguiente, con una laboriosidad inaudita.

Sus oraciones y homilías eran profundas, sencillas, dejando claro que todo se reduce al Amor que Dios es y nos da gratuitamente, y frente al que todo lo demás es vano.