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VISITA DEL PADRE GENERAL PDF Imprimir E-mail

EL P. GENERAL DE LOS JESUITAS REALIZA UNA VISITA A LA PROVINCIA SJ DE CASTILLA

El P. General, acompañado por el Asistente regional para Europa Meridional, el español P. Joaquín Barrero Díaz SJ y el provincial de Castilla; P. Juan Antonio Guerrero Alves SJ visita la Provincia jesuítica de Castilla.


La Provincia de Castilla:


La actual Provincia de Castilla nació en junio de 2004 al unirse las anteriores provincias de Toledo y de Castilla. Es la provincia más numerosa, en cuanto a número de jesuitas, de todo el mundo. Formará parte de la Provincia única de España que tendrán los jesuitas el año que viene cuando culmine el proceso de integración iniciado a finales de 2008.   

Se da la circunstancia de que la Provincia de origen del Padre General fue la provincia de Toledo, que engloba a la actual provincia de Castilla. Además, el P. General estudió en el colegio de la Inmaculada y San Pedro Claver (Areneros) de Madrid e hizo su noviciado en Aranjuez. En 1964 fue destinado a Japón y al poco tiempo pasaría a depender de esta provincia de la que llegó a ser provincial (1993-1999).

La provincia de Castilla se extiende por ocho comunidades autónomas: Galicia, Asturias, Cantabria, La Rioja, Castilla y León, Madrid, Extremadura y Murcia. Hay presencia jesuita en 16 ciudades (A Coruña, Burgos, Gijón, León, Logroño, Oviedo, Palencia, Salamanca, Santander, Santiago de Compostela, Valladolid, Vigo, Alcalá de Henares, Badajoz, Madrid y Murcia) y 2 pueblos (Villafranca de los Barros-Badajoz y Villagarcía de Campos-Valladolid). Se trata de la provincia más grande en cuanto a número de jesuitas de toda la Compañía. Forman parte de ella 525 jesuitas, entre ellos hay: 116 jesuitas en formación, 29 hermanos y 380 sacerdotes. Todos ellos, junto a miles de colaboradores prestan sus servicios en: 18 colegios, 3 instituciones universitarias (Universidad Pontificia Comillas-Madrid, INEA-Valladolid, CESTE-Santander) y 4 colegios mayores; 8 parroquias y 9 templos; 7 casas de ejercicios espirituales; 1 editorial (Salterrae); varios centros que promueven el binomio fe-cultura y varias fundaciones de atención social, dedicadas especialmente a los inmigrantes, a los menores en riesgo y a la cooperación al desarrollo (entre otras, la Fundación San Juan del Castillo, Fundación Hogar de San José, Fundación Amoverse, y la ONGD Entreculturas)


ENCUENTRO DE DIRECTORES Y SUPERIORES DE LA PROVINCIA DE CASTILLA CON EL P. GENERAL

El lunes 6 de mayo ha tenido lugar el encuentro del Padre Nicolás SJ con los jesuitas de Valladolid, Villagarcía, Palencia, Burgos, Logroño, Salamanca y Santander. Ha sido un rato cordial y distendido, en el que el general ha querido hablar, como jesuita, con los jesuitas. Un encuentro que es el primero de los que tendrá en los próximos días en las distintas ciudades por las que vaya pasando.

De una manera familiar, ha hablado de los últimos eventos significativos en la Iglesia: del sínodo, y los retos que plantea la nueva evangelización (simplicidad en el mensaje y humildad en la actitud –aunque, como señaló, en tono de broma, ese no es nuestro fuerte…). Habló, por supuesto, del cambio de pontífice, del valor del gesto de Benedicto XVI y de la sorpresa con la elección del Papa Francisco. Contó anécdotas y compartió sus impresiones sobre la cercanía del nuevo pontífice y la expectativa que despierta ver cómo la espiritualidad ignaciana puede marcar una manera de actuar.

Habló también de la situación de la Compañía, y señaló algunos retos que, como jesuitas, tenemos que afrontar: la dispersión –ante la multiplicidad de frentes abiertos–, la distracción –confundir lo secundario y lo importante– y la superficialidad como problemas del mundo contemporáneo; la importancia, cada vez mayor, de vivir la comunidad como misión; la necesidad de combinar audacia para adentrarnos en temas delicados (porque el silencio no debería ser una opción cuando a menudo se necesita una palabra), y humildad para aceptar ser corregidos cuando lo que se dice no tiene su tiempo o su lugar; y la invitación para ir a las fronteras, las ya clásicas, geográficas y temáticas (el ateísmo); la frontera de la profundidad (sin conformarnos con lo leve y superficial); y las fronteras que tienen que ver con los sectores en los que trabajamos.

Una jornada para el encuentro. Encuentro con quienes forman parte de la Compañía de Jesús, y con quienes alientan y apoyan desde sus responsabilidades las obras emprendidas por los jesuitas en la provincia de Castilla. Antes de comenzar con su apretada agenda, Adolfo Nicolás vistió al padre Abel de las Heras, ingresado en el Hospital Río Hortega. De ahí, se dirigió a la sede arzobispal donde compartió media hora con monseñor Ricardo Blázquez. Y a partir de las 11.30 h. arrancó el encuentro con los superiores de comunidades jesuitas y con los directores de obra de la provincia en el Colegio San José. En este foro ahondó en "el Liderazgo necesario en la Compañía de estos tiempos”. Reflexionó en clave ignaciana sobre las cualidades que han de poseer quienes asumen sus responsabilidades y se comprometen con la misión encomendada. En su análisis desgranó cada una de las señas de identidad que hacen de la persona un líder para alcanzar el bien común, más allá de sus intereses personales, “sirviendo sin apego, con libertad de uno mismo”. Habló de ingredientes y condiciones que conforman el perfil del liderazgo también espiritual: libertad, transparencia, valores religiosos y sentido de pobreza como opción vital por el servicio y la justicia. (Texto completo de la conferencia aquí)

La mañana terminó con la eucaristía en la iglesia del colegio, en la que estuvo acompañado por un nutrido grupo de jesuitas y por aquellos que participan día a día en el desarrollo de las obras. Se sumaron además laicos que colaboran en las obras de Valladolid, y una pequeña representación de los alumnos del San José, que se encargaron del ofertorio. En la homilía, al hilo de la lectura de los Hechos de los Apóstoles, el P. Nicolás ahondó en la hospitalidad como forma de vida que ha de hacerse presente entre iguales y más entre quienes son diferentes. “Acaba la misa pero no acaba nuestra misión, la hospitalidad”, finalizó el General.

Para terminar la mañana, un pincho y un vino en el claustro del colegio. Ocasión para que muchos pudieran saludar al Padre Nicolás, así como encontrarse en un ambiente más distendido. Y ahora, toca lo complicado, que es hacer real eso del liderazgo al servicio del bien común en nuestro mundo, en nuestra Iglesia y en nuestras sociedades. Pero hay que intentarlo.

Para más información: http://www.visitageneral.infosj.es/